domingo, 25 de julio de 2010

El amor negativo y la curación emocional



Según escribió Berta Sperber, el amor negativo lo único que hace es frustrarnos cuando decidimos iniciar una relación, por lo que muchas veces optamos por tenerla en total situación de sumisión... o bien directamente ni empezarla. Pero sin embargo, como explica ella, es tan sencillo lograr la curación emocional... basta con proponérselo, con dejarse llevar por lo que sentimos, intentando lograr el equilibrio perfecto entre lo emocional, corporal, espiritual y racional... pero todo en su justa medida. De nada sirve la racionalización... lo emocional lleva a lo corporal, que luego hace que lo espiritual también se acople... y lo racional de esta manera ocupa el lugar que le corresponde en el complejo mapa de la personalidad humana.
Te acordarás que hablamos de algo parecido a esto, sin realmente decir nada sobre los posibles motivos de este no poder/no querer hacer algo de a dos... y sin importar realmente lo que te lleva a no poder obtener la curación emocional, o por qué tenés este amor negativo dentro tuyo, lo que importa es que todos somos capaces de poder comprometernos y jugarnos y animarnos y disfrutar de lo emocional, físico, espiritual e intelectual si nos atrevemos a hacerlo.
Según sus palabras, parece tan sencillo, no? Y realmente creo que lo es... que se puede... y que eso nos proporciona un equilibrio tal que desde ahí en más, todo el resto a nuestro alrededor se acomoda de tal manera que ya no debemos preocuparnos por intentar mantener el equilibrio en nuestra personalidad, porque se da solo.
Creo que cada nueva relación que empezamos en nuestra vida es en realidad una nueva historia, que  escribimos en una hoja en blanco, empezando los dos de cero, sin importar la experiencia anterior, o las frustraciones o éxitos que hayamos tenido, porque el empezar una nueva relación implica y significa un renacer, con nuevos rumbos, nuevos deseos, nuevas personas... en definitiva eso: una nueva historia!


"Todo empieza con esa primera experiencia infantil en la que se comprueba, aunque no siempre a nivel consciente, que uno no es amado por lo que es, sino por lo que debe llegar a ser; en mayor o menor medida, todos somos víctimas de ese amor negativo, un amor que pone condiciones para ofrecerse.
Con el concepto de "amor negativo", que acuñó en 1967 Bob Hoffman, se explican buena parte de los padecimientos de las personas y su desconexión con el mundo emocional.
El amor negativo es la evidencia de la persona de sentirse indignada de ser amada, que viene de haber sentido que sus padres no lo reconocieron como quien era realmente, sino que se dedicaron a educarlo como quien debía ser.
Desde ahí la persona se desconecta de su propio ser y empieza a trabajar -desde muy chico-, para satisfacer las expectativas de los padres o, si sufrió mucho en la infancia, para rebelarse y ser lo opuesto a aquello que se esperaba de él.
Tal vivencia genera una paradoja emocional: "soy querible en tanto no sea quien soy y sea lo que los demás esperan de mí".
Tal condición queda grabada en el plano emocional y hace que, en nombre del amor, las personas se sometan a los demás, acepten chantajes para ser amados y se dejen manipular. O bien, nunca se dejen amar, no pudiendo mantenerse en el tiempo con una pareja.
Estas personas realmente creen que no son merecedoras de un amor positivo, muchas veces subestimándose y no creyéndose lo suficientemente capaces de amar y ser amados, porque no saben cómo, nadie les enseñó, y prefieren no arriesgarse a modo de evitar el sufrimiento. De este modo, la racionalización de todos sus actos y sentimientos es usada como mecanismo de defensa.
Esas personas sienten que sus propias sabidurías son algo de lo que se debe descreer, y que sólo lo que sabe el otro es valorable, porque los otros suelen ser colocados en un lugar más alto del que se encuentran ellos.
De esta forma es como somos entrenados en vivir mal. La idea de paternidad está aprendida y se copia de los propios padres, se transmite de generación en generación. De esta manera, suelen ser la fiel imagen de sus padres o bien optan por no ser padres en absoluto, lo cual les queda como asignatura pendiente, interfiriendo en sus posibles relaciones siguientes, al racionalizar una ausencia que desconocen como tal.
El adulto mira al niño como alguien que no sabe nada y a quien hay que educar. No se mira al chico como a un ser que llega a este mundo sabiendo muchísimo y que lo único que no sabe es el código para expresarlo.
Como eso no es tomado en cuenta, se "graba" el rechazo al propio ser. En la vida adulta, para recuperar la conexión con uno mismo, lo primero es tomar conciencia de que todo aquello que es negativo para la propia vida fue aprendido.
Claro que abrirse a los recuerdos implica dar paso a un cúmulo de emociones que en nuestra cultura son definidos como "negativas": la rabia, el dolor, la culpa, el odio, la venganza... vivencias que un niño experimenta cuando se siente maltratado o no tomado en cuenta, pero que muy pocas veces puede expresar.
Aprendemos desde muy chicos a reprimir emociones. Pero cuando se liberan, vuelven los recuerdos y la persona empieza a darse cuenta de que, en realidad, todo lo que le pasa en su vida adulta, lo que se repite o le ocurre a pesar de sí mismo, fue aprendido de los padres, desde la concepción hasta la pubertad.

Al no poder recordar dónde lo aprendió, supone que esas desventuras son la confirmación de que hacía algo mal, que sus equivocaciones derivan de su falta de valor, y como resultado no puede soportar que los otros lo vean tal cual es, logrando sólo relaciones en las cuales el compromiso y el mostrarse tal cual es son dejados fuera por el temor al rechazo.
Toda persona cuenta con cuatro aspectos: lo intelectual, lo emocional, lo espiritual y lo corporal.

Pero cuando somos víctimas del amor negativo, solemos tener nuestro intelecto dominando nuestras vidas. Así, queremos resolver todo desde la cabeza, que es el más pobre de los cuatro aspectos para crecer en lo desconocido.
El intelecto siempre necesita experiencias viejas para saber como seguir. En cambio, nuestra parte emocional, la espiritual y nuestro cuerpo tienen mensajes, idiomas, percepciones rápidas y adecuadas para todas las situaciones desconocidas, que nos hacen sentir seguros.
Sin dejar al intelecto afuera, sino ocupando su justa proporción, necesitamos recuperar los tres aspectos que están relegados e integrarlos en una quadrinidad en la que cada uno aporte la información y los recursos necesarios para conformar un ser íntegro, poderoso y amoroso.
Este trabajo de integración requiere un fuerte hincapié en la apertura de lo emocional, que también es el camino hacia lo espiritual.
Cuando la persona recupera ciertos derechos, por ejemplo el derecho a enojarse por aquellas cosas que le hicieron daño, recupera el derecho a autoafirmarse en la vida, porque la rabia es una emoción muy saludable para los seres humanos en tanto pone límites y ayuda a avanzar, a ser audaz, a despegar.
Lo que nos asusta de la rabia son las formas inadecuadas de expresión; pero habitualmente se termina reprimiendo la emoción y no las formas inadecuadas, porque los padres no conocían otras formas.
Cuando la persona recupera esos derechos, ocurre que de pronto está integrado y eso no es algo muy difícil. Lo emocional no es elaborativo, así que no necesita meses ni años de maduración: necesita "ver".
A diferencia de nuestro intelecto, que precisa tiempo para comprender, analizar, elaborar... lo emocional se manifiesta continuamente, y la grabación que produce el rechazo del propio ser está en el plano emocional.
Allí donde se abre la experiencia emocional, la persona empieza a recibir mensajes de qué le pertenece y qué no, qué fue aprendiendo y qué no. Así nos damos cuenta de quiénes no somos, rompemos con una serie de creencias, prejuicios y valores mal entendidos y desde lo emocional captamos que somos seres amorosos, dueños de un amor sin condiciones, con una capacidad de compasión y perdón para los demás y para nosotros mismos que nos hace muy poderosos.
"
JA... qué tal eh!!!

sábado, 24 de julio de 2010

Razón vs Sentimiento


Las cosas del corazón, los sentimientos, estar con alguien... nunca deberían ser cosas que se analicen con la razón. Sin embargo, hay personas a quienes eso les pasa y naturalmente, lo que sale como resultado después no es lo que debería estar pasándoles.
Cuando la razón comienza a analizar el por qué de nuestros sentimientos y de las acciones que éstos nos llevan a hacer, nos paralizamos.... comienzan los miedos, los justificativos del por qué no deberíamos hacer tal o cual cosa... nos comparamos con el otro y descubrimos nuestras propias falencias. De pronto, por temor a que nos descubran cómo somos (por alguna maquinación interna que hace que tengamos una bajísima autoestima y creamos que no somos lo suficientemente buenos para esa persona, que podríamos lastimarla, que se deslusionaría cuando conozca a nuestro verdadero yo, y como resultado, seríamos nosotros quienes saldríamos lastimados de esta relación, porque creemos que la otra persona no toleraría lo que descubriría; porque nos escudamos en ese malhumor y enojo que creemos sentir porque estamos con alguien dejándonos llevar por lo que sentimos y al racionalizarlo lo atribuímos al no poder ni querer estar en pareja cuando en realidad ese enojo surge como mecanismo de defensa ante la percepción que tenemos de nosotros mismos de no ser lo suficiente para la otra persona que es tan maravillosa, con tanta experiencia de vida que no nos toleraría y nos abandonaría en el camino)... por este temor, nos resguardamos de sentir, y analizamos todo... y en este análisis descubrimos que se sentía tan lindo sentir y dejarse llevar por la piel, pero que no nos podemos dar ese lujo... Así que mejor terminar todo ahora, antes que alguien salga herido, porque creemos que lo que somos no es suficiente para el otro, que en algún momento descubrirá que no somos como nos recuerda del pasado, que lo que éramos en potencia en ese entonces, quedó sólo en la posibilidad de ser, pero no llegamos a explotar todo nuestro potencial... y la desilusión podría ser tan grande para la otra persona, que sin lugar a dudas nos dejaría... y eso nos dolería, así que mejor la cortamos ahora, así nadie sufre.


Sin embargo, cuando la emoción se apodera de tu alma a la hora de estar con alguien, uno es puro sentimiento! Te dan ganas de estar con esa persona, te animás a ser vos, sin miedo a que te juzguen (porque lo que sos hoy es lo que esa persona está viendo con sus ojos y su alma... ningún recuerdo del pasado sino todo lo que tiene frente a sus ojos), te permitís salir de esa postura acartonada, estructurada y legislada que tenés en tu vida. Cuando te dejás llevar por lo que sentís, se te nota en la mirada, esas ganas de hacer, ser, sentir, estar... si cada momento que pasás con esa persona es lindísimo. te vienen aires de cambio, de renovación, sentís como el viento te despeina, y te dejás llevar.
Y es cierto... te empiezan a dar ganas de estar más tiempo, de compartir más cosas y momentos... uno de pronto siente que los pies se te despegan de la tierra y sentís que volás. Y ya no existen ni tiempos ni lugares, simplemente te dejás llevar y te sentís libre... esa sensación de libertad, de "todo lo puedo", de pronto se apodera de cada fibra de tu ser... y te dejás llevar (sólo hasta que, obvio, dejás que tu raciocinio te venza). Y la ansiedad, ese sentimiento tan positivo en algunas ocasiones pero que puede destruirte en un instante en otros momentos... esa ansiedad hace que tengas ganas de estar (como también puede hacer que el otro se sienta ahogado y oprimido, que lo estás apurando, por lo que deberíamos saber cómo manejarla, algo que puede hacerse y controlarse, pero nunca dejando de sentir a flor de piel cada palabra, mimo, beso tuyo ... te hace bien sentir... te descubriste capaz de volver a vivir, te diste cuenta que no estabas muerto, que aún tenés tanto para dar. Pero el miedo? El miedo también es un sentimiento... y sí las cosas no salen bien...? El miedo aparece cuando comenzamos a racionalizar lo que sentimos... no deberías tener miedo a equivocarte, no deberías temer a jugártela... porque vale la pena, siempre lo vale!


Porque ... si te encantó la sensación de volar... pero la realidad te dice que no debés hacerlo... hay que poner los pies sobre la tierra y quedarse ahí estancadito...?? No, la vida te da revancha para que lo intentes, y no deberías asustarte... qué es lo que tenés dentro tuyo que creés que es menos que yo? Qué te hace pensar que te dejaría cuando vea como sos? Yo te veo como sos HOY, no por lo que fuiste, y es de eso de lo que estaba empezando a enamorarme... de vos hoy, con tu sonrisa, con nuestros diálogos, los momentos compartidos, porque primaron la emoción y los sentimientos... la razón no juega nada acá... cuando entra en juego, es que se tapan los sentimientos, nos volvemos acartonados, estructurados y no nos permitimos ser felices. Vos mismo lo dijiste... si empezamos a racionalizar e intelectualizar todo lo que vivimos, podemos estar 50 días analizando lo mismo, y nunca llegaríamos a ninguna conclusión verdadera... seguiríamos dando vueltas sobre lo mismo eternamente. Y por esto mismo es que deberías dejar que la piel, tu interior, tus sentimientos, se apoderen de vos en este momento... y dejar que las cosas sean, que fluyan... que pase lo que tenga que pasar, que te permitas sentir sin el miedo a lo que vendrá, pero viviendo el ahora, porque lo que tenga que ser, será... siempre es así. No debemos racionalizar los temas del corazón, porque sólo nos llevarán a quedarnos solos, dejando pasar de largo a quien quizás era la persona que cambiaría para siempre nuestra vida, quien nos haría sentir eso que tantas veces vimos que les pasaba a los otros pero que nosotros no nos animamos a tener.. Y cuando digo "cambiaría nuestra vida" no estoy hablando de cambiar porque lo que teníamos no nos agradaba... es un adaptarse, es un sumar, un ganar... porque cuando uno ama, cuando uno siente... siempre se gana!


viernes, 23 de julio de 2010

Otro cachetazo

Es increíble como las situaciones se repiten... que así como hace unos días escribí que está buenísimo que la vida nos dé revancha... que lo que no pudo ser en el pasado fue por algo, pero que vuelve en el hoy a hacer piel... y que entonces el hoy es tan maravilloso...
Sin embargo hoy no puedo soportar mi HOY... este presente que me acaba de cachetear... que me cerró la puerta a lo que hace instantes era todo...
Por qué las personas no pueden ser directas...? Por qué esa necesidad de decir las cosas a medias...? Ese "no sos vos, soy yo... vos sos puro corazón... tenés un corazón de oro...pero hoy no puedo embarcarme en una pareja... darte lo que necesitás... Vos necesitás alguien que esté pendiente de vos, que te cuide... y yo no puedo..."
Es necesario decir todo esto? Cómo sabe el otro qué es lo que yo necesito? Dónde está escrito que porque tuve una pareja de casi 15 años con quien fuera el padre de mis hijas, tengo más experiencia en la vida de pareja...? Dónde está escrito como ley que soy más que vos?
Quizás entonces no todo es tan así como vos decís... no valgo lo que decís que valgo para vos... te tirás abajo... no creés en vos mismo ni en lo que podrias llegar a dar y sentir y ser... con un otro a tu lado...
No puedo tolerar ese miedo a involucrarse, porque en experiencias pasadas te lastimaron... ambos sufrimos mucho... y uno se levanta y sigue... y acepta los desafíos... y sí que éste sería uno... pero te acobardaste, por permitir que tus cabeza se imponga sobre tus sentimientos... la estructura de vida que sin lugar a dudas tenés, y que no te interesa cambiar...
Pero no me digas que necesitás ver esto desde afuera... darte cuenta de lo que te perdiste... y mientras tanto seguir estando en mi voda... como mi amigo...
Me reconozco ansiosa... me reconozco torbellino... y hoy un amigo me dijo... sos una gran mujer, pero todavía no supiste cómo lidiar con tu soledad... es que no me gusta mi soledad!! La disfruto cuando estando en pareja, estoy sola... es como cuando mis hijas se van con el padre por unos días, o por un rato... disfruto del recreo en nuestra relación...
Pero también me reconozco vulnerable... me reconozco débil, a pesar de lo fuerte que demuestro que soy... es simplemente que le he puesto el pecho a todos los golpes de la vida... porque seguí adelante luego de caerme y llorar mucho... porque quiero seguir viva... porque sé que puedo amar sin medida...
UUUFFFF... me fui por las ramas... sólo quería escribir que de un momento para el otro la vida te puede asombrar de las maneras más insóloitas, como lo hizo conmigo cuando volviste a aparecer en mi vida después d etanto tiempo, y hacerte volar, y sentir que todo lo podés, y descubrirte vivo nuevamente, con ganas de tantas cosas, dejándote llevar por tu ser interior, por tus sentimientos... pero también la vida, así, de pronto, sin previo aviso, te puede dar un cachetazo que te deja boyando... sin saber qué te pasó... deseando poder encotrarle el por qué...
Y sólo puedo hacer un mea culpa... y descubrir que mi emocionalidad, esa que me pediste que dejara fluir, que no racionalizara ninguna situación, justamente toda esa piel es la que me llevó a un final no anunciado, demasiado pronto... por tu miedo a intentarlo, por tus estructuras y preconceptos tan fuertes... y porque me transformé en un huracán que te sacudió... que te hizo volar según tus propias palabras, pero que no te alcanzó, porque preferiste poner nuevamente los pies sobre la tierra pero sacando todo lo emocional y sólo usando tu cabeza... el tiempo  me dará la razón, como siempre lo ha hecho... (y no lo digo por agrandarme, pero sé de qué te estoy hablando, vos que decís que tanta experiencia tengo... y nunca me equivoqué en esto... y de quienes pensé que se arrepentirían, siempre me fue así...)... y lamento que tenga que ser así... pero ves? Estoy respetando tus tiempos... tus espacios... dejándote que te des cuenta al mirara para atrás que SÍ se podía y que era sólo una cuestión de animarse... porque lo vas a descubrir... y qué bueno que me lo vas a decir si así fuera... o si fuera todo lo contrario... porque ante todo, la honestidad... y porque sabés que nunca te voy a decir... "viste? yo te lo dije".
Tiempo... eso es todon lo que necesitamos... tiempo en todo sentido... hubiéramos necesitado tiempo para demostrarnos que sí se puede... estando juntos... ahora necesitamos tiempo también para descubrir que se puede, aunque estando separados... y duele... y por eso mi hoy es tan duro de soportar... y acá estoy, recibiendo otro cachetazo de esta vida que con tanta fuerza intento vivir día a día... a la espera del mimo, que seguramente vendrá...

jueves, 22 de julio de 2010

The Corrs - What Can I Do? (Mtv Unplugged) HQ

Estoy bien... siento que las cosas de a poco se están dando... sin buscarlas, simplemente apareciste en mi vida... nuevamente, después de tantos años... y lo que en aquel momento ni soñábamos que podría ser, hoy está sucediendo...
este tema me lleva a otras épocas... y si bien es verdad que habla sobre un amor no correspondido, sé que éste no es el caso, pero me encanta, y por eso lo estoy compartiendo...
por este hoy... por lo que nos está pasando... por nuestras risas y nuestros besos... porque me siento viva... por vos!!

lunes, 19 de julio de 2010

La felicidad está en uno!


Suelo ser una persona que tiene mucho empuje... que siempre le encuentra el lado positivo a todo lo que sucede a su alrededor, porque a pesar de lo duro de una situación, siempre hay algo bueno para sacar de ella.
También suelo hablar mucho con los que forman parte de mi vida... escucho, opino, me callo, digo, enfrento, suavizo, me río... y de todo saco algo bueno, de todo algo nuevo aprendo, ya sea una modificación, un retoque a alguna actitud, o un cambio radical, de esos que se hacen con un corte brutal desde la raíz, porque es la única forma de seguir una vez que hemos aprendido. He ehcho algunos así, y pucha que me cuestionaron mucho por ello, pero la única forma de lograr crecer y seguir mejorando.
Y de todos aprendo algo... sé que hay quienes son felices con lo que son... algunos de éstos se quedan en la mediocridad y no intentan seguir mejorando ni creciendo como personas... pero hay otros que son felices con ellos mismos, algo TAN  distinto a ser mediocre, no?
Esta es una lección de vida que aún me está costando muchísimo aprender... me cuesta mantener la felicidad y alegría por lo que soy, por mis hijas, mi trabajo, el hockey, mis afectos... debo aprender a ser paciente, a darle al otro los espacios que necesita para que pueda en sus tiempos accionar, decir, sentir, mirar, pedir, dar.... Esta lección de vida es la más dura de todas de aprender... entender, saber, que no se necesita tener a alguien al lado para ser feliz, para sentirse pleno... si yo valgo!!! 
Sip.. es verdad... sé que valgo mucho... sé que tengo mucho... sé que estoy rodeada de afectos increíbles... me sé buena gente... peeeroooo.... ante determinadas situaciones de la vida, me carcome la ansiedad... peligrosa por cierto si no aprendemos a manejarla... porque puede ser reemplazada por la angustia... y el salto a la depresión es tan cortito!!!
Ojo!!! No estoy diciendo que estoy depre eh!!! Sólo intento comprender por qué me cuesta tanto esperar, por qué necesito de la aprobación del otro, de su mimo, llamado, presencia... para sentirme plena.... Y sigo aprendiendo... y sé que la felicidad está en uno... yo la tengo... la encontré... pero quiero compartirla con VOS!!!!

domingo, 18 de julio de 2010

Y la vida siempre te da revancha!!



A pesar que siempre tengo algo que escribir, porque la vida es una sucesión de eventos y situaciones, quizás la falta de tiempo fue una de las razones primordiales que me mantuvieron alejada del blog... nuevamente!
Pero en estos días no podía dejar pasar darme una vuelta para escribir lo que siento y lo que me está pasando. Porque la vida siempre te da revancha... y eso se siente tan bien!!!
Últimamente me siento con aires renovados... quizás sea porque volviste a aparecer en mi vida después de... cuántos años pasaron...? Hicimos el cálculo... y sí, un cuarto de siglo! Y aún nos sentimos como cuando éramos tan chicos!!! Nos reconocimos como tal, y se sintió tan lindo, no?
Es increíble como, al mirar hacia atrás, nos reconocemos sólo parcialmente y necesitamos de la mirada del otro para poder formar toda la imagen completa. Durante años, como ya te dije, me sentía como la hermana de... y tu carcajada cuando me dijiste que jamás fui para vos la hermana de... sino Jean, fue impagable, como así también lo fue la sensación de bienestar de descubrir lo que era realmente para vos. No que yo no lo supiera... quizás simplemente había quedado muy guardado en algún rincón de mi alma y de mi memoria... esa memoria racional, la que tento te digo que trato de no usar en cuestión de relaciones y sentimientos, sino que trato de escuchar mi voz interna, que suele no equivocarse.
Y qué bueno descubrir que no estaba equivocada. Que como siempre sostuve, las cosas pasan por algún motivo... las situaciones entre personas se dan de tal o cual manera porque es el momento justo (o por el contrario, porque NO lo es) para que suceda tal o cual desenlace.
Y estuvo muy bueno el reencuentro.. salir de esta hibernación en la que estábamos... y disfrutar del hoy!
Los recuerdos que tengo son todos buenos... para qué recordar lo malo? (que sin dudas, algo debemos haber tenido) Y esos recuerdos son los que hoy nos permitieron volver a descubrirnos, tan iguales y a la vez tan distintos al ayer... más grandes, adultos ya, pero con la esencia y la llama dentro nuestra tan intacta como siempre... esa llama que es nuestro motorcito que nos impulsa a seguir creyendo, a seguir creciendo y mejorándonos en el día a día...
Y como siempre... soy una agradecida de la vida... y una agradecida con y a la vida... porque cada momento vivido me ha ayudado siempre a seguir mejorándome... me enseñó a ser frontal (auqnue digas que siempre lo fui... jejeje)... y sigo aprendiendo... y sigo creciendo... y sigo disfrutando del habernos encontrado nuevamente... para desde ahí en más, seguir construyendo este hoy...
Porque la vida siempre da revancha... y hoy ésta es la nuestra! Te animarás...?? Sólo hace falta dejar de lado el raciocinio... y dejar que esos sentimientos que tenemos a flor de piel fluyan... por este hoy.